Antes de elegir un sistema de aspiración para una instalación con riesgo de polvo combustible, es necesario saber en qué zona ATEX se va a instalar. La clasificación de zonas no es una formalidad: determina directamente qué categoría de equipo es legalmente exigible en ese punto concreto de la planta.
Zonas 20, 21 y 22 para atmósferas de polvo
- Zona 20: presencia de atmósfera explosiva de polvo de forma continua o durante largos periodos (habitualmente, el interior de silos, ciclones o tolvas).
- Zona 21: presencia probable de atmósfera explosiva de polvo en condiciones normales de funcionamiento (por ejemplo, alrededor de un punto de llenado o vaciado habitual).
- Zona 22: presencia de atmósfera explosiva de polvo poco probable, y solo durante periodos cortos (áreas donde el polvo podría acumularse tras un fallo o incidencia, pero no en operación normal).
Categorías de equipo: 1D, 2D, 3D
- Categoría 1D: nivel de protección muy alto, para zona 20. Debe garantizar seguridad incluso con dos fallos independientes simultáneos.
- Categoría 2D: nivel de protección alto, para zona 21. Debe garantizar seguridad ante fallos habituales previstos.
- Categoría 3D: nivel de protección normal, para zona 22. Adecuado para funcionamiento normal sin fallos previstos.
Un equipo de categoría superior siempre puede instalarse en una zona de menor exigencia (un equipo 1D sirve para zona 22), pero no al revés: instalar un equipo 3D en zona 20 es un incumplimiento grave, con independencia de que el equipo "parezca" adecuado por su robustez aparente.
Dónde suele ubicarse cada zona en un sistema de aspiración
El interior de un ciclón, un filtro de mangas o un silo de recogida de polvo suele clasificarse como zona 20, dado que el polvo está presente de forma prácticamente continua en su interior durante el funcionamiento normal. El entorno inmediato de una boca de carga o descarga, donde el polvo se dispersa de forma habitual pero no permanente, suele clasificarse como zona 21. Las áreas circundantes, afectadas solo ante un fallo o fuga, se clasifican habitualmente como zona 22.
Marcado del equipo: cómo se identifica en la práctica
Un equipo certificado para estas zonas incorpora un marcado específico, por ejemplo "II 2D Ex tb IIIC T125°C Db", donde el número tras "II" indica el grupo (equipos de superficie), el número siguiente la categoría (1, 2 o 3), la "D" indica atmósfera de polvo, y el resto de códigos detallan el tipo de protección, el grupo de polvo y la temperatura máxima de superficie admisible. Verificar este marcado en la placa del equipo, no solo confiar en la descripción comercial del fabricante, es el paso final antes de dar por válida la instalación.
¿Tiene esta situación en su planta?
Cuéntenos su caso y un técnico le responderá con una valoración inicial, sin compromiso.
Quién debe realizar la clasificación de zonas
La clasificación de zonas debe realizarla personal con formación específica en ATEX, habitualmente dentro del proceso de elaboración del Documento de Protección Contra Explosiones, y no puede improvisarse por analogía con otra planta "parecida". Cada instalación tiene su propia geometría, ventilación y proceso, factores que condicionan directamente dónde se sitúan realmente los límites de cada zona.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar el mismo equipo de aspiración en varias zonas distintas de la planta?
Sí, siempre que el equipo tenga la categoría correspondiente a la zona más exigente donde vaya a operar. Un equipo 2D puede usarse en zonas 21 y 22, pero no en zona 20.
¿Qué pasa si no se conoce con certeza la clasificación de zonas de mi instalación?
No debe asumirse una clasificación por defecto ni la menos exigente "para simplificar". Lo correcto es encargar una clasificación formal a un técnico cualificado antes de especificar cualquier equipo, dado que instalar equipo insuficiente para la zona real es un riesgo grave y una responsabilidad legal del titular de la instalación.
Representación gráfica de zonas: el plano de clasificación
El resultado de la clasificación de zonas debe plasmarse en un plano específico de la instalación, con cada zona delimitada y codificada por color o trama según su categoría (20, 21, 22), y debe estar disponible tanto para el personal de mantenimiento como para cualquier contratista externo que vaya a intervenir en la zona. Un plano desactualizado tras una reforma o ampliación de la instalación es tan problemático como no tener plano en absoluto, porque genera una falsa sensación de control basada en información obsoleta.
Revisión de la clasificación tras modificaciones de planta
Cualquier modificación física de la instalación —nuevo equipo, cambio de ubicación de un silo, ampliación de una línea— puede alterar los límites reales de las zonas ATEX existentes, incluso si el material manipulado no ha cambiado. La clasificación de zonas debe revisarse como parte del proceso de gestión del cambio de la instalación, no solo cuando alguien lo recuerda de forma independiente meses después de la modificación.

