La presencia de agua en un sistema hidráulico, ya sea por condensación, entrada a través de sellos deteriorados o contaminación durante una reparación, es uno de los contaminantes más dañinos que puede sufrir un circuito, acelerando la corrosión interna y reduciendo drásticamente la capacidad lubricante del aceite.
A diferencia de la contaminación por partículas, el agua disuelta o emulsionada no siempre es visible a simple vista, lo que hace necesario un análisis específico (método Karl Fischer) para determinar el contenido real de humedad del fluido antes de decidir si es necesaria una intervención.
La eliminación de agua se realiza habitualmente mediante equipos de deshidratación al vacío, que extraen la humedad del aceite sin necesidad de sustituir el fluido completo, siendo una alternativa mucho más económica que un cambio de aceite en depósitos de gran volumen.
Cuándo sospechar de contaminación por agua
- Aceite con aspecto lechoso o turbio.
- Corrosión detectada en componentes internos durante una inspección.
- Pérdida de capacidad lubricante sin explicación aparente.
- Historial de reparaciones o exposición a condensación.
Un matiz importante es que no toda el agua se comporta igual dentro del aceite: puede estar disuelta (invisible, detectable solo por análisis), emulsionada (aspecto lechoso) o libre (se deposita en el fondo del depósito), y cada estado requiere un enfoque de tratamiento distinto.
Diferencia entre agua libre, emulsionada y disuelta
El agua libre puede purgarse por gravedad desde el fondo del depósito; la emulsionada y la disuelta requieren equipos de deshidratación al vacío o coalescencia, ya que no se separan por sí solas del aceite en un tiempo razonable de reposo. La certificación del resultado mediante un nuevo análisis Karl Fischer tras el tratamiento confirma de forma objetiva que el contenido de agua se ha reducido a niveles compatibles con la vida útil esperada del fluido.
- Agua libre: purga por gravedad desde el fondo del depósito.
- Agua emulsionada: requiere equipo de coalescencia o vacío.
- Agua disuelta: solo detectable por análisis Karl Fischer.
- Selección del método según el estado real del agua presente.
Origen habitual de la contaminación por agua
La condensación por variaciones de temperatura y las fugas en sellos son las causas más habituales de contaminación por agua en un sistema hidráulico, un problema que el análisis periódico permite detectar a tiempo.
- Condensación por variaciones de temperatura como causa habitual.
- Fugas en sellos como origen adicional frecuente.
- Detección temprana mediante análisis periódico.
- Revisión del estado de sellos y respiraderos.
Riesgo de corrosión interna en componentes de precisión
La presencia de agua en el aceite favorece la corrosión interna de componentes de precisión como válvulas y servoválvulas, un daño que puede resultar costoso de reparar frente al coste de la eliminación preventiva.
- Favorecimiento de la corrosión interna de componentes.
- Riesgo particular en válvulas y servoválvulas.
- Coste de reparación superior al de la prevención.
- Verificación del contenido en agua tras el tratamiento.
Verificación final mediante análisis de laboratorio
Tras el proceso de eliminación de agua, un análisis de laboratorio confirma que el aceite alcanza el nivel de sequedad objetivo antes de la puesta en marcha del sistema hidráulico tratado.
¿Tiene esta situación en su planta?
Cuéntenos su caso y un técnico le responderá con una valoración inicial, sin compromiso.
- Confirmación del nivel de sequedad mediante análisis.
- Verificación previa a la puesta en marcha.
- Garantía objetiva del resultado obtenido.
- Informe técnico entregado al cliente.
Selección del método según el nivel de contaminación
El nivel de contaminación por agua detectado condiciona qué técnica de eliminación resulta más adecuada, desde la simple decantación hasta sistemas de vacío para casos de mayor severidad.
- Condicionamiento del método por el nivel de contaminación.
- Desde la decantación hasta sistemas de vacío.
- Selección adaptada a la severidad del caso.
- Diagnóstico previo antes de cada intervención.
Evidencia documental del trabajo realizado
Tras eliminar el agua presente en el aceite hidráulico, entregamos un informe con el método empleado y el contenido de agua resultante, un dato que mantenimiento puede comparar con la especificación del fabricante.
- Firma del técnico responsable de la intervención.
- Resumen ejecutivo además del detalle técnico completo.
- Copia digital enviada junto con la factura del servicio.
- Histórico acumulativo por equipo, no solo por visita.
En JAGLA NORT realizamos deshidratación de aceites hidráulicos mediante equipos de vacío, con verificación del contenido de agua antes y después del servicio.
Dudas frecuentes de nuestros clientes
¿Cómo se diferencia el agua libre de la emulsionada o disuelta en el aceite?
El agua libre puede purgarse por gravedad desde el fondo del depósito; la emulsionada y la disuelta requieren equipos de deshidratación al vacío o coalescencia, ya que no se separan por sí solas en un tiempo razonable.
¿Cuáles son las causas más habituales de contaminación por agua en un sistema hidráulico?
La condensación por variaciones de temperatura y las fugas en sellos, un problema que el análisis periódico permite detectar a tiempo antes de que dañe componentes de precisión.
¿Qué pasa si el aceite hidráulico tiene agua?
El agua reduce la capacidad lubricante del aceite y acelera la corrosión interna de bombas y válvulas; por eso, cuando el análisis detecta contenido de agua elevado, se recomienda una deshidratación o filtración específica antes de que aparezcan averías.

