Los circuitos de lubricación de reductoras, turbinas, compresores y otros equipos rotativos están expuestos a la formación progresiva de barnices (varnish) y lodos, resultado de la oxidación del aceite y de la degradación térmica en zonas de alta temperatura como cojinetes y rodamientos.
A diferencia de la suciedad sólida, el barniz es una película pegajosa que puede no ser detectada por un análisis de partículas convencional, pero que reduce la eficacia de la lubricación, favorece el agarrotamiento de válvulas y aumenta el desgaste de componentes críticos.
El flushing de aceite lubricante combina la circulación a caudal elevado con, en muchos casos, aditivos dispersantes o filtración por adsorción específicamente diseñada para eliminar barnices, dejando el circuito en condiciones óptimas antes de la carga de aceite nuevo.
Equipos donde es habitual el flushing de lubricación
- Turbinas de vapor y de gas.
- Reductoras y multiplicadoras industriales.
- Compresores de tornillo y centrífugos.
- Sistemas de lubricación centralizada de líneas de producción.
El barniz (varnish) tiene la particularidad de no ser siempre detectable mediante un análisis de partículas convencional, ya que se trata de una película más que de partículas sólidas en suspensión. Por eso, cuando se sospecha de este problema, se recurre a pruebas específicas como el índice MPC (Membrane Patch Colorimetry), diseñado precisamente para cuantificar el potencial de formación de barniz de un aceite.
Consecuencias de no tratar el barniz a tiempo
El barniz acumulado en válvulas y servomecanismos puede provocar agarrotamientos intermitentes que, al no ser permanentes, resultan especialmente difíciles de diagnosticar: el equipo puede fallar en un arranque y funcionar con normalidad poco después, generando desconfianza sobre la causa real hasta que el problema se agrava y provoca una parada más prolongada.
- Agarrotamiento intermitente de válvulas y servomecanismos.
- Mayor desgaste de rodamientos por lubricación deficiente.
- Dificultad de diagnóstico por la naturaleza intermitente del fallo.
- Riesgo creciente de avería mayor si no se trata a tiempo.
Señales de que un circuito de lubricación necesita flushing
Un aumento de la temperatura de trabajo de rodamientos sin causa mecánica aparente, válvulas de control que responden con retardo, o un cambio de color y olor del aceite son señales habituales de acumulación de barniz. Cuando coinciden varias de estas señales, conviene programar un flushing antes de que se produzca un fallo mayor.
Momento óptimo para realizar el flushing preventivo
El momento más eficiente para un flushing de aceite lubricante suele coincidir con una parada ya programada del equipo, evitando así una interrupción adicional específica solo para esta intervención.
- Coincidencia óptima con paradas ya programadas.
- Evita interrupciones adicionales específicas.
- Coordinación con el calendario de mantenimiento.
- Planificación conjunta con el responsable de planta.
Diferencia entre flushing preventivo y correctivo
Un flushing preventivo se realiza según calendario para mantener la limpieza del sistema, mientras que uno correctivo responde a una contaminación ya detectada, con un alcance y urgencia distintos en cada caso.
- Flushing preventivo según calendario planificado.
- Flushing correctivo ante contaminación ya detectada.
- Alcance y urgencia distintos según el caso.
- Recomendación de priorizar el enfoque preventivo.
Verificación mediante análisis de partículas tras el servicio
Tras el flushing, un análisis de partículas confirma que el sistema alcanza el nivel de limpieza objetivo, un dato que documentamos para cada cliente como garantía del resultado obtenido.
¿Tiene esta situación en su planta?
Cuéntenos su caso y un técnico le responderá con una valoración inicial, sin compromiso.
- Criterio objetivo para decidir si adelantar la siguiente visita.
- Documentación como garantía para el cliente.
- Verificación objetiva del resultado obtenido.
- Informe técnico entregado tras cada servicio.
Adaptación al tipo de lubricante empleado
El tipo de lubricante, mineral o sintético, condiciona la compatibilidad del fluido de flushing empleado, un aspecto que verificamos siempre antes de intervenir para evitar cualquier reacción no deseada.
- Condicionamiento por el tipo de lubricante empleado.
- Diferencia entre lubricante mineral y sintético.
- Verificación previa de compatibilidad.
- Prevención de reacciones no deseadas.
Un informe que puede presentarse en cualquier auditoría
El informe que entregamos tras el flushing de aceite lubricante detalla el procedimiento aplicado y el resultado obtenido, documentación que el departamento de mantenimiento suele archivar junto al historial del equipo.
- Histórico acumulativo por equipo, no solo por visita.
- Informe técnico con fecha, método y resultado.
- Documento válido como evidencia ante auditorías externas.
- Registro fotográfico del antes y el después cuando aplica.
En JAGLA NORT realizamos flushing de aceite lubricante adaptado al tipo de equipo, incluyendo diagnóstico previo del nivel de barniz presente en el circuito, como parte de nuestros servicios de limpieza técnica industrial.
Lo que más nos preguntan
¿En qué casos es imprescindible hacer flushing antes de arrancar una instalación nueva?
Siempre que se instala tubería nueva o se repara un circuito, ya que suele quedar óxido, restos de soldadura o virutas de mecanizado que pueden dañar bombas y válvulas si no se eliminan antes del arranque.
¿El flushing sirve tanto para aceite hidráulico como térmico o lubricante?
Sí, la técnica se adapta al tipo de fluido y al circuito: varía la temperatura de trabajo, el caudal de recirculación y el punto de control de partículas según se trate de un circuito hidráulico, térmico o de lubricación.
¿Hay que parar la producción para hacer el flushing?
En la mayoría de los casos sí, ya que el circuito debe quedar aislado del proceso durante la recirculación; por eso solemos planificarlo dentro de una parada técnica programada.
¿Qué incluye exactamente este servicio en su caso concreto?
Los circuitos de lubricación de turbinas y reductoras acumulan barnices (varnish) que afectan a rodamientos y engranajes.

