El personal de mantenimiento que interviene en zonas clasificadas como atmósferas potencialmente explosivas (ATEX) necesita una formación específica que va más allá de la formación general en prevención de riesgos laborales, cubriendo la identificación de fuentes de ignición, el uso de equipos certificados y los procedimientos de trabajo propios de estas zonas.
Esta formación debe actualizarse periódicamente, ya que tanto la normativa como los procedimientos internos de cada planta pueden evolucionar, y un conocimiento desactualizado sobre los riesgos ATEX puede llevar a errores con consecuencias graves.
Además de la formación teórica, es recomendable que el personal reciba formación práctica sobre los equipos y procedimientos específicos de la instalación en la que va a trabajar, ya que cada planta clasifica sus zonas de forma particular según el análisis de riesgo realizado.
Contenidos habituales de la formación ATEX
- Identificación de zonas clasificadas y su significado.
- Fuentes de ignición y cómo evitarlas.
- Uso correcto de equipos y herramientas certificadas ATEX.
- Procedimientos de trabajo específicos de la instalación.
Además del personal propio de mantenimiento, conviene extender esta formación a proveedores externos que intervengan puntualmente en zonas ATEX, ya que un desconocimiento por parte de terceros supone el mismo riesgo que el de un trabajador interno sin formación.
Extensión de la formación a proveedores externos
Cualquier proveedor externo que intervenga en zonas clasificadas de la planta debe acreditar formación ATEX equivalente a la exigida al personal interno, una verificación que recomendamos incluir como requisito de acceso antes de autorizar cualquier trabajo.
- Acreditación de formación ATEX como requisito de acceso.
- Verificación previa a cualquier intervención de terceros.
- Mismo nivel de exigencia que para el personal interno.
- Registro de la formación acreditada por cada proveedor.
La evaluación práctica al finalizar la formación, mediante supuestos concretos de la propia instalación, ofrece una medida más fiable de la comprensión real del personal que un simple examen teórico genérico.
La formación que ofrecemos se adapta al nivel de conocimiento previo de cada grupo de trabajadores, combinando contenido teórico con ejemplos prácticos extraídos de la propia instalación donde se imparte la formación.
Diferencia entre formación general y específica de puesto
Una formación ATEX genérica no sustituye la formación específica sobre los equipos concretos que cada trabajador va a mantener, por lo que complementamos siempre el contenido teórico con casos prácticos de la propia planta.
- Insuficiencia de una formación genérica por sí sola.
- Necesidad de formación específica sobre equipos concretos.
- Complemento con casos prácticos de la propia planta.
- Adaptación del contenido a cada puesto de trabajo.
Actualización periódica ante cambios normativos
La normativa ATEX y sus criterios de aplicación evolucionan con el tiempo, por lo que recomendamos una actualización periódica de la formación del personal de mantenimiento más allá de la formación inicial.
- Evolución de la normativa y sus criterios de aplicación.
- Recomendación de actualización periódica del personal.
- Insuficiencia de la formación inicial por sí sola.
- Registro documental de cada actualización realizada.
Evaluación de la eficacia de la formación impartida
Complementamos cada formación con una evaluación práctica que confirma la asimilación real de los contenidos, más allá de la simple asistencia, garantizando así la eficacia de la inversión formativa.
¿Tiene esta situación en su planta?
Cuéntenos su caso y un técnico le responderá con una valoración inicial, sin compromiso.
- Evaluación práctica tras cada formación impartida.
- Confirmación de la asimilación real de contenidos.
- Garantía de eficacia de la inversión formativa.
- Documentación de los resultados de cada evaluación.
Adaptación al tipo de zona ATEX del puesto
El contenido de la formación se adapta según el tipo de zona ATEX en la que trabaja cada persona, con especial profundidad en aquellos puestos ubicados en zonas de mayor riesgo de explosión.
- Adaptación según el tipo de zona ATEX del puesto.
- Mayor profundidad en zonas de mayor riesgo.
- Contenido específico según la ubicación de trabajo.
- Revisión de la clasificación de cada puesto.
Verificación de la eficacia mediante seguimiento posterior
Realizamos un seguimiento a los tres meses de cada formación, verificando que los conocimientos ATEX se han consolidado en el puesto de trabajo real, más allá de la propia sesión formativa impartida.
- Seguimiento a los tres meses de la formación.
- Verificación de la consolidación de conocimientos.
- Comprobación en el puesto de trabajo real.
- Complemento a la propia sesión formativa.
En JAGLA NORT ofrecemos formación ATEX específica para personal de mantenimiento, adaptada a la clasificación de cada instalación.
Preguntas frecuentes sobre este servicio
¿Necesitan formación ATEX también los proveedores externos?
Sí, cualquier proveedor externo que intervenga en zonas clasificadas debe acreditar formación ATEX equivalente a la exigida al personal interno, una verificación que recomendamos como requisito de acceso.
¿Cada cuánto hay que actualizar la formación ATEX del personal?
La normativa ATEX y sus criterios de aplicación evolucionan con el tiempo, por lo que recomendamos una actualización periódica más allá de la formación inicial recibida.
¿Cómo se verifica que la formación ha sido realmente eficaz?
Mediante una evaluación práctica al finalizar la formación y un seguimiento a los tres meses, comprobando que los conocimientos se han consolidado en el puesto de trabajo real.
¿Se adapta la formación según la zona ATEX del puesto de trabajo?
Sí, el contenido se ajusta según el trabajador opere en zona 0/20, 1/21 o 2/22, ya que el nivel de riesgo y las medidas preventivas exigidas son distintas en cada una.

