La actividad vitivinícola y agroalimentaria de La Rioja depende en gran medida de cámaras de frío y salas de proceso con control de temperatura, donde las baterías de refrigeración sucias reducen el rendimiento y aumentan el consumo eléctrico de forma silenciosa.
Limpieza sin dañar el equipo
Limpiamos baterías de refrigeración en bodegas, conserveras y plantas alimentarias de toda la región sin dañar las aletas de aluminio, planificando el servicio fuera de los periodos de mayor actividad de cada bodega y prestando especial atención a mantener la cadena de frío durante la propia intervención.
Bodegas y conserveras no ensucian igual
Las cámaras de bodegas presentan un perfil de ensuciamiento marcado por la humedad de elaboración, mientras que las de plantas conserveras acumulan mayor carga orgánica, lo que nos lleva a ajustar la frecuencia de limpieza según el tipo de instalación.
Verificación con datos, no solo visual
Tras la limpieza verificamos el rendimiento mediante indicadores objetivos de temperatura y consumo eléctrico, confirmando la recuperación de eficiencia y documentando el resultado para cada bodega.
¿Tiene esta situación en su planta?
Cuéntenos su caso y un técnico le responderá con una valoración inicial, sin compromiso.
Trabajamos de forma recurrente con empresas de la industria alimentaria que necesitan este tipo de intervención. Si tu bodega o planta en La Rioja necesita limpieza de baterías de refrigeración, contacta con nuestro equipo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué no ensucian igual una bodega y una conservera?
El tipo de residuo y su origen son distintos en cada sector, lo que condiciona el método y la frecuencia de limpieza más adecuados para cada instalación.
¿Cómo se verifica el resultado de la limpieza, más allá de lo visual?
Con datos objetivos de rendimiento antes y después de la intervención, no solo con una inspección visual del estado de las aletas.

