El diseño inicial de una instalación con medidas de prevención de explosión por polvo —aspiración certificada, puesta a tierra, venteo— pierde buena parte de su eficacia si no se mantiene en el tiempo. El análisis de incidentes de explosión de polvo señala con frecuencia un fallo de mantenimiento, no un fallo de diseño original, como factor contribuyente principal.
Puesta a tierra y continuidad eléctrica
La puesta a tierra de conductos, silos y equipo metálico previene la acumulación de electricidad estática, una de las fuentes de ignición más habituales en polvo combustible. Esta continuidad eléctrica debe verificarse periódicamente, no solo confirmarse en la instalación inicial: uniones, bridas y conexiones pueden degradarse con el tiempo, corrosión o vibración, perdiendo la continuidad eléctrica sin que resulte evidente a simple vista.
Inspección de sistemas de venteo y supresión
- Verificación de que los paneles de venteo no están obstruidos ni pintados/sellados por trabajos de mantenimiento posteriores a su instalación.
- Comprobación periódica de sensores y disparo de sistemas de supresión, según las recomendaciones del fabricante.
- Revisión de que la zona de descarga del venteo sigue siendo segura (sin construcciones nuevas u ocupación de personal que hayan cambiado desde el diseño original).
Housekeeping como tarea de mantenimiento, no solo de limpieza
La limpieza periódica de superficies elevadas y zonas de difícil acceso debe planificarse con la misma disciplina que una tarea de mantenimiento mecánico, no dejarse a la limpieza general de la nave. Un plan de housekeeping formal define qué zonas se inspeccionan, con qué frecuencia, y qué grosor de acumulación de polvo se considera aceptable antes de requerir limpieza — criterio que debe basarse en el índice Kst del material, no en una cifra genérica aplicada a toda la planta.
Mantenimiento del propio sistema de aspiración
Un sistema de aspiración certificado ATEX que pierde eficacia por un filtro saturado, una fuga en un conducto o un caudal insuficiente deja de cumplir su función de control de dispersión, incluso si conserva su certificación nominal sobre el papel. La inspección de este sistema debe integrarse en el plan de mantenimiento con la misma prioridad que los sistemas de protección contra explosión (venteo, supresión), no tratarse como un equipo auxiliar de limpieza de segunda categoría.
Formación continua del personal de mantenimiento
El personal de mantenimiento debe entender por qué cada elemento (puesta a tierra, venteo, filtrado) es crítico para la seguridad de la instalación, no solo seguir una checklist sin comprender su propósito. Esta comprensión facilita que detecten anomalías no contempladas explícitamente en la checklist — una modificación improvisada, un elemento nuevo instalado sin evaluar su impacto en el riesgo de explosión — que de otro modo pasarían desapercibidas.
¿Tiene esta situación en su planta?
Cuéntenos su caso y un técnico le responderá con una valoración inicial, sin compromiso.
Indicadores de que el mantenimiento no es suficiente
- Acumulación visible de polvo en superficies que deberían estar dentro del plan de housekeeping.
- Continuidad eléctrica no verificada en los últimos doce meses en puntos críticos.
- Filtros de aspiración con historial de sustitución no planificada frecuente.
- Ausencia de registro documental de las inspecciones de venteo y supresión.
Preguntas frecuentes
¿Con qué frecuencia debe revisarse la puesta a tierra de un sistema de aspiración ATEX?
Como referencia general, una verificación anual de continuidad eléctrica es una buena práctica mínima, con inspecciones visuales más frecuentes de las conexiones más expuestas a vibración o corrosión.
¿Quién debe realizar estas inspecciones de mantenimiento preventivo?
Personal de mantenimiento con formación específica en riesgo ATEX, no necesariamente distinto del personal de mantenimiento general, pero sí con la formación adicional para entender qué está verificando y por qué, más allá de una checklist genérica de mantenimiento mecánico.
Integración con el sistema de gestión de mantenimiento (GMAO)
Programar las inspecciones específicas de riesgo ATEX (puesta a tierra, venteo, supresión, housekeeping) dentro del mismo sistema de gestión de mantenimiento que el resto de la planta, con alertas automáticas y registro de resultados, evita que dependan de la memoria de una persona concreta y facilita demostrar cumplimiento normativo ante una auditoría o inspección de trabajo, al disponer de un histórico documentado en lugar de registros dispersos en papel o en la experiencia no escrita del personal más veterano.
Auditorías externas periódicas
Además del mantenimiento interno, una auditoría externa periódica de una instalación con riesgo ATEX aporta una revisión con criterio independiente que puede detectar puntos ciegos del propio personal de la planta, acostumbrado a la instalación y, por eso mismo, en ocasiones menos capaz de identificar desviaciones respecto al diseño original que alguien que la examina con perspectiva externa.

