Elegir un aspirador ATEX no se resuelve solo con confirmar que "tiene certificación ATEX": el marcado de un equipo certificado incluye varios parámetros que deben coincidir con las características concretas de su instalación, y pasar por alto cualquiera de ellos puede dejar un equipo nominalmente certificado pero inadecuado para el riesgo real de su planta.
Primer filtro: categoría según la zona
Como se describe en aspiración industrial en zonas ATEX, el primer criterio es la categoría de equipo (1D, 2D o 3D) correspondiente a la zona donde va a operar. Este es el filtro inicial, pero no el único que hay que aplicar.
Grupo y subdivisión de polvo
El marcado ATEX especifica también el grupo de polvo para el que el equipo está certificado (habitualmente IIIA para fibras combustibles, IIIB para polvo no conductor, IIIC para polvo conductor, como muchos polvos metálicos). Un equipo certificado para polvo no conductor (IIIB) no ofrece garantía de seguridad certificada frente a un polvo conductor como el aluminio (IIIC), aunque ambos sean "polvo combustible" en sentido genérico.
Temperatura máxima de superficie
Cada polvo combustible tiene una temperatura de ignición por capa y por nube, y el equipo debe estar certificado con una temperatura máxima de superficie inferior a esa temperatura de ignición del material concreto. Un motor o componente del aspirador que alcance una temperatura superficial superior a la de ignición del polvo que maneja puede actuar como fuente de ignición, incluso sin llama ni chispa visible.
Tipo de protección contra la ignición
- Ex tb: protección por envolvente, que limita la entrada de polvo a los componentes que podrían generar ignición.
- Ex ia / Ex ib: seguridad intrínseca, limitando la energía eléctrica disponible por debajo del umbral de ignición.
- Ex p: sobrepresión interna, manteniendo el interior del equipo libre de atmósfera explosiva mediante aire limpio a presión.
Compatibilidad real con el proceso, no solo con la normativa
Un equipo puede cumplir sobre el papel todos los requisitos de marcado y, aun así, no ser el más adecuado si su caudal, su sistema de filtrado o su método de descarga de residuo no encajan con el proceso real de la planta. La elección final debe combinar el cumplimiento normativo (obligatorio y no negociable) con la idoneidad técnica para el caudal, la concentración y la granulometría concretas del polvo de su instalación.
¿Tiene esta situación en su planta?
Cuéntenos su caso y un técnico le responderá con una valoración inicial, sin compromiso.
Errores habituales al elegir equipo ATEX
El error más frecuente es fijarse únicamente en la categoría (1D/2D/3D) y no verificar el grupo de polvo ni la temperatura de superficie frente al material concreto. El segundo error habitual es asumir que un equipo certificado para un proceso de la planta sirve automáticamente para otro proceso distinto con un polvo diferente, sin revisar si el grupo y la temperatura de ignición coinciden.
Preguntas frecuentes
¿Un equipo con mayor categoría de la necesaria es siempre la opción más segura?
Cumple con más margen el requisito de categoría, pero eso no sustituye a verificar el grupo de polvo y la temperatura de superficie, que son parámetros independientes de la categoría y deben coincidir igualmente con el material concreto.
¿Quién debe validar que el equipo elegido es el adecuado?
Idealmente, un técnico con formación ATEX específica, contrastando el marcado del equipo con los datos de clasificación de zona y de propiedades del polvo (Kst, temperatura de ignición) recogidos en el Documento de Protección Contra Explosiones de la instalación.
Documentación a solicitar al proveedor
- Certificado de examen UE de tipo del equipo, con el organismo notificado que lo emitió.
- Declaración de conformidad UE específica del modelo y de la unidad concreta suministrada.
- Manual de instrucciones con las condiciones de uso seguro conforme a la certificación (mantenimiento, sustitución de componentes).
Segunda mano y equipos reacondicionados
Un aspirador ATEX de segunda mano o reacondicionado plantea una dificultad adicional: su certificación original puede no ser válida si el equipo ha sido modificado, o si los componentes internos se han sustituido por piezas no certificadas durante una reparación previa. Antes de adquirir equipo de este tipo, conviene verificar con el vendedor o con un técnico independiente que la certificación ATEX original sigue siendo aplicable al estado actual del equipo, y no darla por buena solo porque la placa de características original sigue presente.

