La corrosión y los recubrimientos deteriorados no solo afectan al aspecto de una instalación: comprometen la integridad estructural de equipos, tanques y superficies metálicas, acelerando su sustitución si no se interviene con la técnica adecuada en el momento oportuno.
Cuándo es necesario un decapado técnico
Pinturas deterioradas, óxido superficial visible, recubrimientos antiguos incompatibles con nuevos tratamientos, o preparación previa a la aplicación de resinas de protección son los escenarios más habituales en los que un decapado profesional resulta imprescindible antes de cualquier otra intervención.
Técnicas de decapado industrial
- Decapado mecánico para eliminar pinturas y recubrimientos deteriorados.
- Eliminación de óxido y corrosión superficial hasta metal base.
- Preparación técnica de superficies metálicas previa a tratamiento.
- Tratamientos preventivos anticorrosión tras el decapado.
Protección anticorrosión tras el decapado
Un decapado sin protección posterior es una solución temporal: la superficie queda expuesta y el proceso de corrosión puede reiniciarse en semanas. Aplicar el tratamiento anticorrosión o la resina adecuada inmediatamente después del decapado es lo que convierte una intervención puntual en una protección duradera.
¿Tiene esta situación en su planta?
Cuéntenos su caso y un técnico le responderá con una valoración inicial, sin compromiso.
En JAGLA NORT combinamos decapado técnico, tratamiento de superficies y, cuando el uso lo requiere, aplicación de resinas epoxídicas certificadas para uso alimentario, devolviendo a sus activos industriales condiciones óptimas de protección y prolongando su vida útil.
Un suelo o estructura decapada y correctamente tratada no solo dura más: también es más segura. Es habitual combinar estos procesos con tratamientos antideslizantes que reducen los accidentes laborales en planta, sobre todo en zonas de tránsito frecuente o con presencia de humedad. En entornos donde además se generan finos metálicos durante el decapado, conviene evaluar el riesgo silencioso del polvo combustible en la industria y, si la instalación tiene zonas clasificadas, revisar los requisitos de la directiva ATEX 2014/34/UE antes de intervenir.
El resultado final depende en gran medida de un diagnóstico previo correcto del material y del grado de deterioro existente.
Un buen estado de las superficies es también uno de los puntos que se revisan al preparar su planta para una auditoría IFS o BRC. Tras el tratamiento, muchas plantas aprovechan para aplicar una desinfección con vapor saturado a 180°C, sin residuos químicos, especialmente si la zona también presenta problemas de condensación en techos de la industria alimentaria.

